COVID19: ¡Que viene el enemigo! - Mariano Álvarez Valenzuela

Lo que más aterroriza al hombre de hoy no es la muerte. Lo que le pone de los nervios es morir sin su autorización. Eso de que venga alguien de fuera y sin pedirle permiso se presente y le mate, le desquicia y encima si es un individuo tan pequeño e insignificante como un microbio.

Esto es el colmo, quién eres Tú para quitarme la potestad de que Yo decida cuándo se debe morir y cómo. Soy Yo quien lo decide. No te has enterado de que incluso antes de que nadie venga a la vida, ya me tiene que pedir permiso. No te has enterado de las leyes que lo regulan. Tampoco sabes que me adelanto a la muerte, a esa muerte que antes se llamaba muerte natural, pero que ahora llamamos muerte digna, porque soy Yo, que soy muy digno, quien me adelanto para ejercer mi autoridad.

Tampoco te has enterado de que a lo largo de la vida y de forma cotidiana, de la forma más normal y a través de mis leyes, soy Yo quien pone en marcha la maquinaria de matar, bien sea en forma de guerra o en forma de pobreza, de esclavitud, de marginación, etc. Y todo de forma legal.

Ahora resulta que Tú, microbio insignificante, te presentas y además de quitarme el poder que Yo tengo sobre la vida y la muerte, y esto ya es el colmo, nos estás obligando a que paremos todos nuestros conflictos bélicos para poder enfrentarnos a Ti. ¡No sé a donde vamos a llegar a este paso!

Una pregunta. Tú, insignificante microbio, ¿crees que serías capaz de ponernos a todos de acuerdo para que, al enfrentarnos a Ti, nos olvidemos de nuestras rencillas y nuestras leyes y de nuestro poder sobre la vida y la muerte y nos abramos al Misterio de la Vida? ¿Que veamos a la Vida como un DON recibido y a la Muerte como un don ofrecido?

Yo personalmente te quedaría muy agradecido.